El hallazgo abre las puertas a nuevas investigaciones sobre la formación de nebulosas
"Esa zona del cielo (constelación
de Orión) es una incubadora estelar muy activa en la época
actual. Por una afortunada coincidencia logramos captar esta
secuencia única de erupción". _CESAR BRICEÑO,
astrónomo
JENNY LOZANO
EL UNIVERSAL
El proceso de formación de una nueva estrella en la
constelación de Orión fue captado por el telescopio
Schmidt del Observatorio Astronómico Nacional de Llano
del Hato, ubicado en el Estado Mérida. El hallazgo, realizado
por el astrónomo venezolano César Briceño y
su equipo de investigadores, en coordinación con el Smithsonian
Astrophysical Observatory de Estados Unidos, constituye un
gran avance en el conocimiento de las fases que comprenden
el nacimiento de las estrellas.
Este fenómeno sólo ha podido ser registrado en
doce oportunidades, por diferentes observatorios a lo largo
de la historia, de allí el interés que ha generado
entre astrónomos profesionales y aficionados en todo
el mundo.
Hallazgo en Orión
"A partir del mes de octubre empezamos a observar
la secuencia de un estallido de lo que consideramos
una estrella muy joven oscurecida por sus gases y
polvos. Pero en apenas tres meses pudimos ver cómo
se hizo 100 veces más brillante. Lo que era un
punto vacío en el espacio de pronto se convirtió
en un cuerpo que irradiaba luz", explica Briceño.
El 23 de enero de este año, el aficionado
J.W. McNeil, en Estados Unidos, apreció con
un pequeño telescopio de siete centímetros
de apertura una nueva nebulosa en la constelación
de Orión.
El descubrimiento fue notificado de inmediato
a los astrónomos del mundo y Briceño,
quien venía monitoreando la zona descrita
por McNeil, se dio cuenta de que las explosiones
que había registrado describían _de
forma precisa y detallada_ el proceso de nacimiento
de la estrella parecida al sol.
Los datos almacenados por los venezolanos demuestran
que la erupción comenzó en algún
momento entre el 28 de octubre y el 15 de noviembre
de 2003. "Esa zona del cielo es una incubadora
estelar muy activa, donde nuevas estrellas se
están formando en la época actual
y por una afortunada coincidencia logramos captar
esta secuencia única de erupción",
señala el investigador.
Según Briceño, el evento responsable
de la aparición de la nebulosa McNeil
es probablemente una erupción del tipo
FUOrionis. "El gas y polvo se acumulan en
un anillo ubicado alrededor de la estrella,
pero en algún momento el material apilado
en el disco que rodea la estrella se transfiere
hacia el centro de manera catastrófica
(explosión), liberando una cantidad enorme
de energía que se manifiesta como un
aumento muy grande en el brillo original del
objeto", destaca el especialista.
Investigación en proceso
El equipo de trabajo que coordina
Briceño seguirá registrando
los movimientos de la joven estrella
por un período aproximado de un
mes. "Tenemos planes de seguir observando
la constelación. Lamentablemente
podremos hacerlo solamente durante un
mes. Luego perderemos visibilidad de
Orión y podremos continuar la investigación
en octubre de este año. Probablemente
entre noviembre y diciembre apreciaremos
si está aumentando de brillo o
si se estabilizó", destaca el astrónomo.
Los resultados de este trabajo fueron
enviados a una revista especializada
en Estados Unidos.
De acuerdo con el investigador, el
registro de este importante fenómeno
también se debe al uso del detector
digital panorámico instalado
en el telescopio Schmidt. "El equipo
ubicado en Llano del Hato es uno de
los pocos instrumentos en el mundo
que actualmente tiene la capacidad
de realizar este tipo de estudio",
concluye Briceño.